No recuerdo la hora en que llegué a casa. Probablemente antes de media noche y después de varias cervezas. Cansado me lancé cual clavadista de Acapulco a mi pequeña cama con la única intención de dormir y que se acabe el día. Por mala suerte ( y aquí viene algo irónico) el fuerte movimiento hizo caer mi pequeño amuleto de la buena suerte. Reaccioné lo más rápido que pude, como intentando salvar a un hijo que cae por accidente a la piscina. Lamentablemente el amuleto, un niño Jesús rojizo y sonriente, se partió, no en dos, sino en tres fracciones. Renegué, maldecí y creo que puteé. Luego de varios minutos me senté y más calmado tomé las 3 partes en mis manos y pensé "Hay cosas que tienen solución y depende sólo de nosotros". Fui al Extra por un pegamento instantáneo y mi pequeño amuleto dejó de estar en 3 partes, dejó de ser mi amuleto.
quarta-feira, 7 de janeiro de 2009
Tres.
No recuerdo la hora en que llegué a casa. Probablemente antes de media noche y después de varias cervezas. Cansado me lancé cual clavadista de Acapulco a mi pequeña cama con la única intención de dormir y que se acabe el día. Por mala suerte ( y aquí viene algo irónico) el fuerte movimiento hizo caer mi pequeño amuleto de la buena suerte. Reaccioné lo más rápido que pude, como intentando salvar a un hijo que cae por accidente a la piscina. Lamentablemente el amuleto, un niño Jesús rojizo y sonriente, se partió, no en dos, sino en tres fracciones. Renegué, maldecí y creo que puteé. Luego de varios minutos me senté y más calmado tomé las 3 partes en mis manos y pensé "Hay cosas que tienen solución y depende sólo de nosotros". Fui al Extra por un pegamento instantáneo y mi pequeño amuleto dejó de estar en 3 partes, dejó de ser mi amuleto.
Assinar:
Postar comentários (Atom)

Pense pelo lado bom. Talvez seja hora de ter um novo amuleto...
ResponderExcluirTenho um novo amuleto. Mas ainda ta fazendo merito.
ResponderExcluir